jueves, 26 de mayo de 2011

BIBLIOTECA VIRTUAL UNESCO

Reúne mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos y explica en siete idiomas las joyas y reliquias culturales de todas las bibliotecas del planeta.
Tiene, sobre todo, carácter patrimonial, anticipó ayer a  LA NACIÓN Abdelaziz  Abid , coordinador del proyecto impulsado porla Unesco y otras 32 instituciones.
La BDM no ofrecerá documentos corrientes , sino "con valor de patrimonio, que permitirán apreciar y conocer mejor las culturas del mundo en idiomas diferentes: árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués. Pero hay documentos en línea en más de 50  idiomas".
"Entre los documentos más antiguos hay algunos códices precolombinos, gracias a la contribución de México, y los primeros mapas de América, dibujados por Diego Gutiérrez para el rey de España en 1562", explicaba Abid.
Los tesoros incluyen el Hyakumanto darani, un documento en japonés publicado en el año 764 y considerado el primer texto impreso de la  historia;  un relato de los aztecas que constituye la primera mención del Niño Jesús en el Nuevo Mundo; trabajos de científicos árabes que desvelan el misterio del álgebra; huesos utilizados como oráculos y estelas chinas;  la Biblia  de Gutenberg; antiguas fotos latinoamericanas de  la Biblioteca Nacional  de Brasil y la célebre Biblia del Diablo, del siglo XIII, dela Biblioteca Nacional de Suecia.
Es fácil de navegar.
Cada joya de la cultura universal aparece acompañada de una breve  explicación de su contenido y su significado. Los documentos fueron
escaneados e incorporados en su idioma original, pero las explicaciones aparecen en siete lenguas, entre ellas, EL ESPAÑOL.
La biblioteca comienza con unos 1.200 documentos, pero ha sido pensada  para recibir un número ilimitado de textos, grabados, mapas, fotografías e ilustraciones.  
¿Cómo se accede al sitio global?
Aunque será presentado oficialmente hoy en la sede de  la Unesco , en París,  la Biblioteca Digital  Mundial ya está disponible en Internet, através del sitio  http://www.wdl.org/
El acceso es gratuito y los usuarios pueden ingresar directamente por   la Web , sin necesidad de registrarse.  Permite al internauta orientar su búsqueda por épocas, zonas geográficas, tipo de documento e institución.

El sistema propone las explicaciones en siete idiomas (árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués). Los documentos, por su parte, han sido escaneados en su lengua original.
De ese modo, es posible, por ejemplo, estudiar en detalle el Evangelio de San Mateo , traducido en aleutiano por el misionero ruso Ioann Veniamiov, en 1840...
Con un simple clic, se pueden pasar las páginas de un libro, acercar o alejar los textos y moverlos en todos los sentidos. La excelente definición de las imágenes permite una lectura cómoda y minuciosa.
Entre las joyas que contiene por el momento  la BDM  está  la Declaración  de Independencia de Estados Unidos, así como las Constituciones de numerosos países; un texto japonés del siglo XVI considerado la  primera impresión de la historia; el diario de un estudioso veneciano que acompañó a Fernando de Magallanes en su viaje alrededor del mundo; el original de las "Fabulas" de Lafontaine, el primer libro publicado  en Filipinas en español y tagalog,  la Biblia  de Gutemberg, y unas pinturas rupestres africanas que datan de 8000 A .C.
Dos regiones del mundo están particularmente bien representadas:  América Latina y Medio Oriente. Eso se debe a la activa participación de  la Biblioteca Nacional  de Brasil, la biblioteca Alejandrina de Egipto y  la Universidad Rey  Abdulá de Arabia Saudita.
La estructura de  la BDM  fue calcada del proyecto de digitalización de la  Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que comenzó en 1991 y actualmente contiene 11 millones de documentos en línea.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Discrepar sin crear conflictos

El valor de la discrepancia
"Si en una reunión estáis los diez de acuerdo en todo, probablemente sobran nueve" (James Hunter)En muchas organizaciones, en muchos grupos humanos y también en muchas relaciones, la discrepancia no solo no es bienvenida, sino que es temida. Se vive como un factor de potencial desestabilizador del grupo o de la relación, y se evita siempre que se puede. Sin embargo, la discrepancia en un grupo de trabajo o en una relación no solo no es peligrosa o dañina sino que es de gran ayuda y debería ser siempre deseable. Solo a través de la discrepancia las personas somos capaces de cuestionarnos las cosas, explorar nuevos caminos y buscar nuevas soluciones a viejos problemas. La discrepancia ayuda a los grupos a que crezcan intelectualmente y desarrollen su inteligencia colectiva, una inteligencia que poco tiene que ver con el coeficiente intelectual individual de los miembros del grupo, y mucho tiene que ver con los intercambios comunicativos entre sus miembros.

Ni en el contexto de un grupo, ni en el de ninguna relación deberíamos aspirar al acuerdo permanente, porque ello significaría renunciar automáticamente al crecimiento que nos aportan las diferentes maneras de afrontar una decisión o un problema.
Y si la discrepancia es positiva, ¿por qué tantas veces la tememos o la evitamos? Probablemente ello se debe a que demasiadas veces, lo que empezó como una legítima discrepancia acaba en una violenta discusión sin saber muy bien por qué. Lo que en realidad tememos no es la discrepancia, es el conflicto.
Discrepancias que derivan en discusiones
"En toda discusión no es una tesis lo que se defiende, sino a uno mismo" (Paul Valéry)
Caemos en la discusión no porque estemos en desacuerdo sobre algo, sino porque reaccionamos emocionalmente a lo que el otro ha dicho. La explicación al hecho de convertir una conversación en discusión la encontramos en el cómo decimos las cosas, más que en el qué decimos.
Podemos estar en desacuerdo sobre un tema, y podemos discrepar abiertamente sobre él sin que entremos en conflicto, pero para que esto suceda, hay una delgada línea roja que no debemos cruzar, y que es el juicio personal. En el momento en que la otra persona se sienta juzgada, y por extensión atacada, el conflicto está servido.
Muchas veces traspasamos esta línea roja de forma inconsciente. Pero la cruzamos. Imaginemos que alguien nos presenta una propuesta y no nos gusta. Es muy distinto decir algo como "la idea no me ha levantado de la silla", a soltar que "se nota que no te lo has currado". En el primer caso hablo de mí y de la impresión que me ha causado la propuesta, mientras que en el segundo caso juzgo al otro, sin ni siquiera saber si mi juicio es cierto, con un riesgo de que se sienta atacado. Lo mismo ocurrirá en el terreno personal de las relaciones. Si alguien me levanta la voz será distinto decirle "la forma en que me hablas me duele" que optar por un juicio como "eres un histérico".
Así pues la clave está en el impacto emocional de nuestras palabras, no en su contenido. No es el desacuerdo lo que nos hace discutir. Es el sentirnos ofendidos, atacados, menospreciados, o cualquier otro sentimiento que se desprenda de la manera en que nos hablan.

miércoles, 20 de abril de 2011

Tras la senda de Chomsky

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=gmail&attid=0.1&thid=12efd4b4102a1d10&mt=application/vnd.ms-powerpoint&url=https://mail.google.com/mail/?ui%3D2%26ik%3D7ec8e690a9%26view%3Datt%26th%3D12efd4b4102a1d10%26attid%3D0.1%26disp%3Dsafe%26realattid%3D3662dcc0a468d091_0.1.1%26zw&sig=AHIEtbRsvTNJeWiQXcMhe5CY10YB7AEDew&pli=1

Paco Pozo dice:
Es importante intentar, o al menos, distinguir o apercibirse de los contínuos momentos en los que ocurre este tipo de situaciones en nuestra vida diaria. Es genial, por parte de Chomsky hacer un escueto decálogo de hechos y situaciones que tienen un refrendo fehaciente en la cercana cotidianidad. lamentablemente la sociedad actual funciona y actúa bajo esos parámetros. Y yo, que aún me veo como motorcillo de un cambio adverso a este tipo de planteamientos, me noto sometido ante hechos y actitudes vitales que observamos en padres y alumnos difícilmente superables ante la gran intromisión y  batallas mediáticas, de todo tipo,
¿Qué nos queda por hacer? Seguir intentar seguir  ayudando a crear seres autónomos con opinión propia razonada e independiente frente a toda esta invasión de despropósitos, lugares comunes, vulgaridades y cutreces. Mala época no ha tocado. Estamos en un régimen autócrata de nuevo cuño montado sibilinamente,  pero con la misma razón que siempre los justifica: el control de las mentalidades y opiniones de la inmensa mayoría de la ciudadanía.